Categorized | VALENCIA CF

En estado de gracia

Posted on 01 Febrero 2010 by P. LLoret

Cuando un portero sobrepasa la treintena adquiere una madurez plena que le permite rendir al máximo. Mientras a esa edad el resto de sus compañeros comienza a otear el ocaso de sus carreras y a sentir los primeros síntomas de agotamiento- salvo muy contadas excepciones- los guardametas exhiben una plenitud con la que se afianzan en el puesto y que les lleva a aplazar “sine die” su jubilación. A esas alturas acumulan ya mucho fútbol visto y jugado desde la portería o desde el banquillo, el portero es después del entrenador la pieza del equipo que más tiempo dispone para el análisis y la reflexión. Cuando los porteros irrumpen en el estrellato suelen ser felinos e impulsivos, factores que les empujan a la anticipación y, en ocasiones, al fallo clamoroso. Van a todas y no miden con frialdad la exigencia del lance. Hacen grandes paradas, pero también cometen errores garrafales.
Si la portería goza de estabilidad y su titular se ha ganado el puesto con legitimidad todo el mundo respira tranquilo. Las alternancia y el debate en esta demarcación contribuyen a crear inseguridad y a fomentar la desconfianza entre los afectados y el entorno. Esta noche se ven las caras en Sevilla dos guardamentas que se acercan a los cuarenta en un excelente estado de forma. César y Palop son ejemplos claros de la longevidad del cancerbero y nadie se atreve a ponerles fecha de caducidad a tenor de su rendimiento. Sin embargo, sus carreras han sido diametralmente opuestas. El valencianista estaba de vuelta de casi todo y llegó a Mestalla para cubrir una emergencia. Parecía que lo tenía ya todo hecho después de una dilatada trayectoria pero de la chistera se ha sacado un espléndido afianzamiento que ha echado por tierra todos los pronunciamientos en su contra.
Palop ha encontrado en Sevilla el reconocimiento sin reservas que no tuvo en Valencia porque tuvo la fatalidad de cruzarse con un competidor feroz: Cañizares. El portero de L’Alcúdia ha destapado el tarro de sus mejores esencias y se ha ganado pulso los galones que luce en el club de Nervión. Ya ha hecho historia y ha confirmado la proyección que apuntaba. Ha mejorado en todas las facetas y ha logrado alcanzar como César el estado de gracia en el que domina al delantero con su presencia y lo intimida con su mirada.

Leave a Reply