La función de esta noche en Bilbao ya tuvo su ensayo en Pamplona hace un par de semanas. Entre Camacho y Caparrós hay puntos coincidentes. Ambos técnicos representan un estilo muy racial de entender el fútbol que agrada en el norte. Juego directo, fuerza y velocidad son los ingredientes de esa fórmula que tanto entusiasma por aquellas latitudes. Curiosamente, ambos provienen de otra España, más meridional y seca. Ese origen tan diferente no ha sido obstáculo para su integración. Las aficiones de Osasuna y del Athletic les han recibido con los brazos abiertos y comulgan con sus credos futbolísticos a pies juntillas. Por el contrario, el Valencia está dirigido por un chicarrón del País Vasco que no se parece en nada al estereotipo propio de aquellas tierras y que procura dotar a su equipo de un estilo virtuoso en el que sobresale la técnica y el buen gusto. Puede ser que por su proximidad a la frontera francesa, Unai Emery nació en a pocos kilometros de territorio galo, haya influido en sus concepctos tácticos. La selección del gallo se ha distinguido en sus mejores etapas por desplegar un fútbol vistoso donde primaba el toque de balón y la armonía entre todas las líneas. Platini fue su abanderado. El Valencia de los últimos partidos borda un juego primoroso que enamora.
El duelo entre estilos opuestos está servido. Un partido con sabor añejo. San Mamés acoge uno de los grandes clásicos del campeonato de reminiscencias legendarias y con ambos conjuntos compartiendo competición continental y el aliciente añadido de la lucha por ocupar el tercer puesto en la clasificación histórica de la liga. Cuestión de tiempo. El Valencia acabará por superar más pronto o más tarde a los leones. Sin embargo, los rojiblancos venden cara la piel en su feudo espoleados por una afición cómplice como pocas. En Bilbao entienden el fútbol de otra manera. La cultura británica de la que son tan devotos se fundamenta en principios sagrados como el apoyo y la fidelidad hacia unos colores por encima de otras consideraciones. Esta filosofía también les distingue del resto. A orillas del Mediterráneo todo es mucho más relativo y discutible.



Diciembre 8th, 2009 at 12:39
Curiosísimo lo que comentas de los entrenadores, los de secano al norte e imprimiendo el futbol que tanto les gusta, y el del norte al VCF e intentando practicar futbol de alta escuela.
Y vaya si costó ganar, ya lo vimos. Al final tuvimos que ponernos el disfraz de equipo norteño y pelear y defender cada balón con el cuchillo en los dientes.
Un saludo
Jose Miguel Lavarías
PD. Acabo de descubrir tu pagina. Directa a favoritos.